Tengo a la izquierda de mi mesa de trabajo un corcho enmarcado, no muy grande. En él voy pinchando algunos papeles con frases, o números de teléfono, o imágenes. Ahora que intento reanudar mi bitácora, que ha quedado abandonada desde finales de septiembre, miro hacia ese corcho, y en él veo una frase de Sigmund Freud, una carta del Tarot y otra frase que encontré y no sé de quien es pero está ilustrada con la figura de La Muerte, también del Tarot.
La frase de Freud dice: “Nadie es tan grande como para que sea una desgracia para él, estar sometido a las leyes que gobiernan con igual severidad la actividad normal y la patológica”. No sé a qué escrito de Freud pertenece, ni siquiera sé si la entiendo en el mismo sentido que la escribió su autor. Pero me impacta y, además me sirve para explicar, a los eventuales lectores de esta bitácora y a mí mismo, porqué no la frecuenté desde finales de septiembre, estuve deprimido, sin ganas de escribir, planteándome si valía la pena, ya que uno escribe para que lo lean, y tal vez todavía esté bastante deprimidillo. Pero de acuerdo con la frase eso no es una desgracia, es algo que le puede pasar a cualquiera.
La carta del Tarot que es la carta 16, La Torre, a simple vista es una carta que asusta. A simple vista. Porque su significado, en una explicación ligera, indica que cuando un rayo de iluminación impacta a nuestra mente, nos damos cuenta que vivir en una torre solitaria, ensimismados en nuestro dolor por sentimientos de pérdida, o tristeza, por una soledad repentina originada por malentendidos y equívocos. (En mi caso concreto el distanciamiento con mi gran amigo Daniel Wagner y la aparente imposibilidad de encontrar una forma de reanudar un diálogo con él). Nos damos cuenta, decía, que es un error completo, que es necesario dejar que se hunda todo el significado que ese hecho podía representar para nosotros, en el conocimiento consciente y en el inconsciente, por eso hay dos figuras, una masculina y otra femenina, y volver a retomar el hilo de nuestra vida. Si algo se tiene que recuperar se recuperará y si no, no.
La otra frase, la que está en una imagen que representa La Muerte, la carta 13 del Tarot, que implica cambios, dice:”La persona que de verdad quiere buscarse a sí mismo, debe despojarse de todas sus máscaras”. Y el dolor y la depresión y el abandono de las propias tareas, no son más que eso, máscaras. Así que me las quitaré y próximamente continuaré con mi unidad de producción, que ya es una unidad productiva. Así será.-
Alberto Costa es escritor, coach personal y psicoterapeuta operativo, experto en logro de objetivos y en resolución de crisis puntuales, personales y profesionales. atiende por Internet, o en su consultorio de Madrid. La primera consulta es gratis y sus honorarios son flexibles. www.albertocosta.net